Para cometer una gran locura, se necesitan dos locos, una botella de vodka y una de ron. Aunque a veces me pregunto si tú estas loco también. Porque si lo estas, o lo eres, no sé a qué esperas.Y entonces será el caos. Yo empezaré a volar en menos de dos besos. A ti te solo te doy cuatro miradas. No más.Y lloverá. ya verás.Y después de abrazarte unas cuántas horas si quieres nos olvidamos. y nos dedicamos a vernos de lejos, o en clase, o donde sea, como hacemos ahora. O si no, quedamos y nos tomamos algo y me cuentas un poco tu vida. O, que digo, puedes regalarme mimos en alguna esquina de la clase, o del pasillo, o de donde quieras. O encontrarnos por la calle sin querer, ya sabes.
Pero de momento, no seas orgulloso, y juega un ratito a dejarte llevar. Porque más loco que tú, no hay ninguno.Y sabes que los hombres complicados no se seducen con los placeres más sencillos. Y no lo niegues, tú en el fondo no eres tan complicado...

No hay comentarios:
Publicar un comentario